Tenía que hacer notas de audio, programar un video, pero nada de eso era primordial; el trabajo seguía y no era necesario hacer diagramas o mapas alusivos al respecto, tampoco necesitaba divulgar detalles que no fueran esenciales.
Wow, las cosas siempre pueden ser perfectibles; lo más valioso en todo esto es un equipo comprometido e involucrado en cada paso del proceso. Así es, me puse a garabatear con mi plumón algunos trazos; no tengo mucho deseo de dibujar algo, pero sí de decir algo que sea motivacional para todos los que estamos en esto.
Muchas cosas que se dicen terminan en boca de otros y en la conciencia colectiva; la idea pierde su carácter único —aunque, en realidad, nada es verdaderamente único, pues todo pasa a formar parte del todo. Una idea expresada por un autor se convierte en punta de lanza, dependiendo de su renombre en el medio… Una idea expresada por otros puede haber sido repetida en muchas latitudes; sin embargo, si una figura destacada se apropia de ella, la exhibe como si le perteneciera en exclusiva.
Asi que esta cuenta regresiva no le pertenece al grupo de élite, sino a los trabajadores que están logrando éxito con lo que emprenden. Anunciar algo es solo la primera parte del proceso. Al final de cuentas, lo que realmente importa es que lo que se ha señalado tenga resonancia en lo que se está haciendo.
Me llegó una nota:

La circulación y las articulaciones iban a ser un verdadero problema para lograr el objetivo; necesitábamos ligamentos fuertes y tendones hechos para el trabajo duro; de otra forma no lograríamos lo que se esperaba de nosotros.
Suspiré y me dije:
Me di cuenta, con cierto pesar, de que debíamos ser lo que muchos ya eran —atletas en cuerpo y alma—, aunque no todos contáramos con ese nivel de preparación. Al mismo tiempo, me tranquilizó reconocer que incluso las figuras de élite —aquellas que abren camino y alzan la voz— alcanzaron sus metas gracias a su tenacidad, disciplina y compromiso absoluto con lo que la situación exigía; a fin de cuentas, ninguna de ellas gozaba de una salud inquebrantable, y sabemos de casos en los que sus límites fueron puestos a prueba.
El reloj me señala la hora de levantarme de este sitio y de todas mis cavilaciones y checar tarjeta a tiempo en ese sitio que prometía algo importante en la vida de cada uno de nosotros.