El mercado necesita etiquetarte para saber a qué nicho le perteneces y con quién van a conseguir ventas; son bloques de lectores que pertenecen a una uniformada selección de lecturas y ahi te mandan si te diriges al público bajo el sello de una editorial.
No te van a aceptar si algo no nutre la avidez del público al que ellos cautivan y tienen razón; van a promoverte e incluso pagarte para que logres posicionarte en todas las librerías posibles y firmar libros y extender sonrisas…
Creo que lo más molesto es que nos encasillen, o que nos necesiten porque somos los que nutren sus estanterías. Pero tienen razón, somos su materia prima para crear el círculo virtuoso del poderío editorial.
Si ya trabajaste bajo el sello de alguien, sabes cómo va a influir en lo que haces; te darán dirección y, con ella, lograrás que se cumpla el impacto que es necesario para alcanzar tus metas y aspiraciones. A veces, la claridad que ofrece un mentor o guía puede ser lo que te falta para seguir avanzando en tu camino.
Serás feliz al ver que tus esfuerzos rinden frutos, y no te sentirás manipulado; al contrario, te impulsan para ser valioso en todo lo que realizas, enseñándote que el trabajo en equipo y el apoyo mutuo son fundamentales para crecer profesional y personalmente. Así, cada paso que das se convierte en una experiencia enriquecedora que contribuye a tu desarrollo.
Siempre vamos a necesitar de los demás para lograr algo y, al final del camino, reconocerás que le perteneces a un nicho y que, quieras o no, asi es la vida.

Dime, ¿qué harías si te piden que la hagas de crítico de juegos de futbol, sin que termines haciendo un psicoanálisis de los jugadores o perfilando su sustrato socioeconómico, o analizando lo que comen para definir por qué juegan de un modo y no de otro…? Mmmmh!
Tal vez te resulte más interesante escribir sobre lo que se pierde en chatarra comercial, esa que consumen todos los que van al cine o a los estadios y tiran. Quizás medites en el color de la camiseta elegida por tu patria, esa que te has puesto para salir contento a todos lados. Aunque nunca te has puesto ese color tan brillante…
O eliges escribir la columna criticando el gasto contaminante de hidrocina que se utilizó para mover a todos los jugadores y a los aficionados… Señalando que la industria aeronáutica logró éxito comercial en detrimento del ecológico.
Pero si te olvidaste de hablar de la popularidad de un superpersonaje de las goleadas… Tu nota no tiene el mercado que le pone la cereza al pastel de las ventas.