Esta frase del título encarna la realidad que somos ante la vida que florece: los campos podrán ser quemados, pero en ellos vuelve a germinar la simiente, ese canto silencioso que declara que este sitio, al que llamaros hogar, existe para aprovechar sus bondades…
La escena en que Tomyris cae, herida, pero no vencida, encarna esa tensión entre fuerza bruta y estrategia inteligente, entre el grito visceral y la semilla que germina en silencio.
La narrativa de los organismos genéticamente modificados, nos lleva al símbolo de una lucha ancestral entre lo natural y lo intervenido, entre la memoria del suelo y la imposición del mercado. ¡Cómo se entrelaza la biotecnología con la dimensión ética, ritual y política del cuidado de la tierra!
De tal suerte que la frase “la Tierra era bondadosa y merecía ser reconocida como el hábitat natural de la humanidad” se convierte en el núcleo de un manifiesto poético, considerando que todo aquel que lucha por la preservación de la vida, reconoce el canto que nos hace humanos, y es precisamente la poesía, un clamor a la esperanza.
Cada uno de los pulsos de tierra, son susurros de raíces, y el eco de un grito que se convierte en canto. Lo sabemos, las plantas emiten sonidos imperceptibles para los humanos.
El signo vital que deja cada maestro y maestra en sus alumnos nos invita a reconocer esa invocación a las semillas libres, como guardianas del linaje vegetal, alimento para seres que habitamos el planeta y les cultivamos con esmero.
Su maestra había señalado: “Ustedes son los guardianes de cada huerto en sus hogares.” Y les enseñó cómo cultivar y conservar diversidad de frutos de la tierra…

Pimiento rojo:
Se enristran (formando collares o guirnaldas) y se cuelgan al aire libre, preferiblemente en zonas soleadas y ventiladas.
- Este método no solo conserva el fruto, sino que embellece los espacios rurales con su color intenso.

Tomates:
- Se parten por la mitad, se les hacen cortes en cruz, se salan y se colocan planos al sol.
- El tomate redondo y maduro es el más adecuado para este proceso
Rehidratación: Antes de usarlos, se suelen hidratar en agua caliente para extraer su pulpa, que se convierte en base aromática
El tradicional secado del pimiento y tomate, es una práctica ancestral que combina conservación, sabor y estética ritual en muchas culturas mediterráneas y latinoamericanas. El secado permite almacenar estos frutos durante meses, manteniendo sus propiedades organolépticas.
Todas esas técnicas formaron parte de la educación de Tomyris y cada uno de sus compañeros; muchos de ellos sufrieron el proceso del usufructo de sus campos ante la voracidad de la industria y se unieron en una sola voz para defender cada parcela y cultivo que les fuera posible.
Con el tiempo aprendieron a negociar, a entender la legislación y comprendieron que hay formas legales de convivir con los grupos que podían cosechar y beneficiarse de los productos sin ser dueños del terreno.
Fotografías del huerto familiar de nuestro compañero parlamentario y presidente del comité de educación y juventud en Asgardia, Sebahattin Devecioğlu
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