Si pensamos en la raíz de una lengua global, podemos verla como un sistema subterráneo que sostiene y nutre la comunicación planetaria, del mismo modo que las raíces de un árbol sostienen su copa.
Este sistema interconectado permite que diferentes culturas y comunidades se entrelacen, compartiendo ideas, tradiciones y experiencias a través de un lenguaje común que los une.

Sin embargo, si tomamos en cuenta que ya hay una lengua que recorre el planeta desde hace muchos años, la pregunta sería: ¿Qué tan incluido te sientes en relación a los que son nativos de una lengua con la que se abren paso desde el nacimiento en todo lugar y momento?