Muy temprano llamó la coordinadora de Tierra Firme, con una noticia que le convenció, y entendió que el viaje tenía el apoyo de la gente que a él le importaba…
—Capitán, debo decirle que muchas de ellas deben ser de niños, por la forma como nombran al destinatario; es parte de lo que necesitamos, que cada uno de los residentes del planeta hable, apoye y difunda lo que usted está por hacer.

La mujer agregó:
—Esto sin duda ayudará con los apoyos que son necesarios; haré todos los trámites que estén en mis manos para que se conozcan sus palabras, por lo cual en breve lo envío a su espacio en el puerto. Creo que será más fácil que usted conteste en un video junto al voluminoso paquete de cartas; posteriormente, durante el viaje, puede hacerlo de forma individual si usted lo considera pertinente.
El navegante, conmovido, con la voz entrecortada, asintió:
—Tendré tiempo de sobra en la travesía que apenas comienza; agradezco esta llamada que me llena de alegría para comenzar el día.
Lo extraordinario necesita de respuestas de impacto y estamos creando esa resonancia vital. Muchas gracias.
Habrá una charla muy importante con el segundo al mando, pero esto lo conoceremos cuando sea oportuno, no antes, y de eso se trata esta travesía.
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