Analizar el proceso histórico necesitaba de arquetipos, encontrar la forma como nos ha definido la historia, la relación que le damos al dinero y el poder, el respeto a la jerarquía masculina, ahí aparece el personaje de Sol, ella se enamoró de un Rey, alguien inalcanzable y definitivamente opuesto a sus principios; más adelante ampara a un huérfano que es el arquetipo de todo lo vulnerable, pero con una ventaja que ella ha de destacar por el hecho de ser hombre, le ofrece la categoría de maestro.
Ella no percibe esto, lo vive, forma parte del entorno en el que recibe señales y nutre su aprendizaje, crea una estrategia para escapar de un grupo de depredadores y ve morir a algunas de sus hermanas, no de sangre, sino aquellas con las que ha crecido y formado un clan.
En ese momento se ve impulsada a escapar sin mirar atrás. El huérfano siente que tiene el suficiente poder de intuición y telepatía para llamarlas, cuando en realidad ella, Sol, es quien ha tejido los hilos que estructuran el clan.
En la huida se verán iluminadas por las luciérnagas, precisamente al salir de la cueva del tiempo. Esa cueva la conocen todos; es el indicativo de que todo ser humano que ha recorrido un tramo de la historia es capaz de saber su situación en el espacio-tiempo. Sin embargo, no todos vivimos, bajo la misma perspectiva, de las diferentes experiencias que nos rodea y las circunstancias serán distintas para cada uno de los miembros del clan Hechizo de ave.
Este personaje merece una crítica psicosocial, ya que en el análisis es importante observar que no necesita ser aceptada, pero requiere autoafirmarse en su derrotero; sin embargo, todo lo que la rodea impone valores y sentimientos que no la ayudan.
El karma llega con su muerte, al verse encarnada en el cuerpo de su animal de poder, un zorro. El concepto de karma se refiere a la ley de causa y efecto, donde las acciones de una persona generan consecuencias, ya sean positivas o negativas. En esencia, el karma sugiere que nuestras decisiones y acciones crean efectos que influyen en nuestro futuro.
Ella necesita aprender de la otredad, la parte masculina que en vida no tuvo y que debe potenciar en la reencarnación. Podríamos decir que es un castigo, es como si el destino le hubiera dicho: «Ya que les diste preponderancia a los hombres, aprende y reconoce si valía la pena», finalmente se dará cuenta de que más allá de los géneros hay un valor indistinto que debe ser evaluado y reconocido: Todos somos humanos, todos somos seres vivos que merecemos que nuestra dignidad se respete.
Su poder real surge en el momento en que logra dirigir su luz hacia las constelaciones, potenciar el valor de los iluminados y llegar a los pensamientos de los que siguen el camino de la unidad y la humanidad. Para mí, como escritora, esto me ayudó a definir a los forjadores auténticos de Asgardia. No somos una generación espontánea, tampoco un vínculo con un sitio específico del planeta, sino un pensamiento colectivo que clama por la unidad de la humanidad.
Más adelante, Yaocihuatl reconocerá a Sol como parte del clan Yao, es decir, el corazón y la sabiduría. La muerte no se pierde en la fuerza del pensamiento que sostiene, no solo al clan, sino a todo aquel que ha aprendido a evolucionar en un constante aprendizaje.
Ella, con todos los iluminados, tendrá oportunidad de encontrarse con un extraterrestre de nombre Ingerin Barderian, que aparentemente pierde toda posibilidad de encontrar un camino hacia la supervivencia de su pueblo.
La reflexión es interesante, tal vez constantemente recibimos señales del cosmos para saber que no estamos solos y que hay situaciones de las cuales no podremos escapar, pero otras en las que sí tendremos la oportunidad.
En aquel momento no contaba con las bondades y apoyo de la ilustración de la inteligencia artificial, así que ese recurso apareció después y creo que siempre encontraremos caminos nuevos para definir lo que deseamos expresar.
Sinceramente, me cuesta trabajo encontrar la descripción tal como la veo en mi mente, así que solo les entrego el diseño de su clan, evidentemente una simbólica fogata, el fuego interior, que él o la líder, posee y con ello atrae al grupo como si estuvieran alrededor de una fogata.

La humanidad ha recorrido un camino donde ha tropezado con estructuras difíciles de cambiar; en el momento en que reúne a un grupo para generar cambios, se iluminan destrezas y posibilidades.
No tendremos que agradecer la aceptación; nuestros valores nos darán la razón ante la intolerancia de aquellas mentes encerradas en estructuras que nos impiden avanzar. Pero, como el personaje de Sol, todos debemos recordar de dónde venimos, qué karma se nos ha impuesto y adónde ir para recordar y reconocer a quienes nos dan aliento y vida.
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