Origen de los términos utilizados en la película y su confusión ante lo que conocemos en la cultura general, que ha servido para separar y hacer distingos de razas y de clases.
Descripción en el video: Un conductor de ambulancias descubre que su hija pertenece a un violento grupo de ultras durante una noche de reyertas. Tras una desgracia, no parará hasta obtener respuestas.
La serie Salvador llega el 6 de febrero del 2026 a la plataforma de vídeo. Narra el viaje íntimo y doloroso de un padre que descubre que su hija forma parte de un grupo radical. Movido por la necesidad de entenderla, se adentra en una realidad incómoda y desconocida, cuestionando sus propias creencias y límites morales para averiguar qué circunstancias la empujaron hasta ese lugar. ¿Renunciarías a lo que eres si eso te permitiera descubrir la verdad? Creada por Aitor Gabilondo y dirigida por Daniel Calparsoro. La protagonizan Luis Tosar y Claudia Salas.

Acerca de los latinos, contexto histórico
Lenguas romances: Se llamó “latinos” a los pueblos que hablaban lenguas romances (derivadas del latín), no necesariamente a los que dependían políticamente de Roma. Por eso se incluyó a Hispanoamérica, Brasil y Haití, entre otros.
Siglo XIX en Francia: El concepto de Amérique latine fue popularizado por intelectuales franceses hacia mediados del siglo XIX. La idea era distinguir a los países de América cuyas lenguas derivaban del latín (español, portugués, francés) frente a los de habla inglesa o germánica.
Uso político: El término también sirvió como herramienta ideológica para crear una identidad común frente a la influencia anglosajona en el continente.
Se les dice “latinos” a los pueblos de América porque sus lenguas y culturas provienen del latín a través de España, Portugal y Francia. Es un término moderno, nacido en Europa, que busca marcar una identidad cultural y lingüística compartida, más que una relación directa con la Roma imperial.
Ahora bien, ¿qué sucede con los árabes…?
La razón por la que en España muchas veces se llama “árabes” a los marroquíes tiene que ver con una mezcla de historia, lengua y simplificación cultural:
Contexto histórico
- Al-Ándalus: Durante la Edad Media, gran parte de la península ibérica estuvo bajo dominio musulmán, con poblaciones árabes y bereberes. En la memoria histórica española, se tendió a englobar a todos los musulmanes del norte de África bajo la etiqueta de “árabes” o “moros”.
- Colonialismo y migración: En el siglo XX, con la migración marroquí hacia España, se mantuvo esa costumbre de llamar “árabes” a quienes venían del Magreb, aunque no todos lo son.
Realidad étnica y lingüística
- Marruecos es diverso: La mayoría de los marroquíes son bereberes (amazigh) o árabes, y muchos hablan tanto árabe como lenguas bereberes.
- Lengua árabe: El árabe es lengua oficial en Marruecos junto con el amazigh. Por eso, desde fuera, se tiende a identificar a los marroquíes como “árabes”, aunque no todos se reconocen así.
Generalización: Llamar “árabes” a todos los marroquíes es una simplificación que borra la diversidad cultural y étnica del país.
Uso coloquial en España: En la práctica, mucha gente usa “árabe” o incluso “moro” (este último considerado despectivo) para referirse a los inmigrantes del norte de África, aunque lo correcto sería decir “marroquí” o “magrebí”.
Se les dice “árabes” por la lengua y por la herencia histórica de Al-Ándalus, pero en realidad Marruecos es un mosaico de identidades, y no todos sus habitantes son árabes.
En resumen, la película habla de las luchas discriminatorias que se viven a causa de las migraciones, las cuales han generado un conflicto creciente en muchos países. En un mundo cada vez más globalizado, donde las fronteras se difuminan, la gente busca desesperadamente un lugar donde vivir, alejado de la pobreza extrema y del violento y constante sinsentido de la guerra.
Estos migrantes, al buscar oportunidades para una vida mejor, enfrentan no solo desafíos económicos, sino también prejuicios y estigmas que los relegan a una existencia marginal. La historia muestra cómo estas dificultades impactan no solo a los individuos, sino también a las comunidades que los acogen, resaltando la necesidad urgente de empatía y entendimiento en un contexto donde la diversidad debería ser celebrada, no temida.