Todo navegante reconoce que la vida le premia conociendo ubicaciones diversas por todo el mundo; el más grande gozo del viajero es descubrir la amplitud del mundo y la diversidad cultural que el planeta permite observar y experimentar.
Al poner sus plantas desnudas en aquella porción de playa, todos ellos sabían perfectamente lo que necesitaban encontrar y el camino que debían seguir…

Los esperaban algunos kilómetros arriba, pero el capitán y su segundo al mando sabían perfectamente que no hay éxito en ninguna encomienda si no pruebas el sentimiento de la tierra o arena por propia experiencia antes de comenzar un trabajo, y es la razón por la que todos avanzan descalzos con sus botas al hombro durante el trayecto.
En el puerto, conocían perfectamente las peculiaridades o excentricidades, como algunos las llamaban, del capitán, por lo que pospusieron la recepción. La comitiva consideró el gesto como una forma galante de mostrar su aprecio por la tierra que visitaban.