Sueños lúcidos (23)

Avatar de Ariadne Gallardo Figueroa

Lo que aquella noche soñó el navegante le permitió entender la gran presión a la que estaba expuesto para preparar los detalles más ínfimos de su travesía, como la elección de la ruta más segura, la cantidad exacta de provisiones necesarias y las posibles condiciones climáticas que podría encontrar.

Cada pequeña decisión pesaba sobre él, recordándole que su vida y la de su tripulación dependían de su capacidad para anticipar y planificar cada aspecto de su viaje por los mares inciertos. El eco de sus pensamientos reverberaba en su mente, llevándolo a comprender que, en el océano vasto y misterioso, hasta el más mínimo error podría tener consecuencias desastrosas.

Comprendió que cada detalle del sueño estaba ligado a sus temores y anhelos en la aventura que emprendería; también entendió, a través de esos sueños que tuvo, que había enemigos ocultos e incertidumbre. Habló ampliamente sobre cada detalle con su segundo de a bordo para entender que la mente limpia con los sueños lo que es desecho constituido por los pensamientos y que debe diluirse.

Ancló en su mente la imagen de un proverbio ancestral:

«El alma teje su propia bruma»


Descubre más desde Mi Mundo en Palabras en Letras Creativas

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

By:


Descubre más desde Mi Mundo en Palabras en Letras Creativas

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo