Amuletos de poder para el capitán del navío… (18)

Avatar de Ariadne Gallardo Figueroa

El Navegante del Meridiano 105° oeste llevará consigo una pequeña macetita de áloe; es como portar un talismán vivo: no un objeto inerte, sino un ser vegetal que respira, sana y acompaña.

Ese gesto convierte la travesía en un acto de cuidado:

  • La maceta: un microcosmos portátil, un jardín mínimo que recuerda que incluso en el tránsito más árido hay vida que sostiene.
  • El áloe: amuleto de fortaleza, bálsamo contra las heridas del viaje, guardián de resiliencia.
  • El Navegante: No viaja solo con símbolos celestes, sino también con raíces terrenales, llevando la memoria de la tierra como compañera.

Al abrirse paso a lo invisible, ha considerado el valor supremo de una planta ritual que ha acompañado a la humanidad a lo largo de los siglos.

El áloe puede verse como un puente entre lo terrenal y lo espiritual: su gel que sana la piel no solo alivia las dolencias físicas, sino que se convierte en una metáfora de un bálsamo reconfortante para el alma.

Esta planta emblemática, con su capacidad de florecer en las condiciones más inhóspitas, representa una profunda lección sobre la vida, ya que su resistencia en la aridez lo convierte en un emblema de renacimiento y esperanza.

Además, su uso ritual, que abarca desde ceremonias ancestrales hasta prácticas contemporáneas de sanación, lo sitúa como guardián contra lo invisible, ofreciendo protección y consuelo en tiempos de incertidumbre.

Su historia es un testimonio del poder de la naturaleza para sanar y transformar, invitando a aquellos que la veneran a conectarse más profundamente con las fuerzas que rigen el universo.


Descubre más desde Mi Mundo en Palabras en Letras Creativas

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

By:


Descubre más desde Mi Mundo en Palabras en Letras Creativas

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo