A lo largo de la historia nos han llenado de pánico y han sido el encuentro con ese temor que debemos sentir para doblegarnos y obedecer a la autoridad.
También son una rica fuente de valores y nuestra obligación como transmisores de historias, ancestrales o futuristas, es filtrar lo que merece ser contado y encontrar el simbolismo que entrañan.
El sistema que nos permite aprender, se basa en muchas ocasiones en ese encuentro con el conocimiento ancestral que nos insta a entender la regla y cómo no romperla ante sus consecuencias.
Ellas, las leyendas y todos los mitos del mundo construyen la estructura que nos envuelve y con la que caminamos. La pregunta que vale la pena hacernos es: ¿qué merece quedarse y ayudar en la evolución del aprendizaje?

Cada deidad puede develar un secreto de la personalidad de tus personas predilectas y todas aquellas que recuerdas para convertirlas en material de tus historias y dignificarlas en la justa medida de tus sueños.
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