Para explicar esto gráficamente, es bueno ir a un recuerdo de infancia. Mi abuela materna cuidaba con esmero su jardín y sabía perfectamente cuando el follaje de alguna planta necesitaba revisión exhaustiva…

Por lo tanto, meticulosamente descubría sus raíces y justo entonces se percibía de manera clara que algo estaba mal.… Se movía por instinto, pues no le tenía simpatía a los gusanos, pese a que es evidente que son los creadores de humus; ella sentía que debía mantenerlos lejos de las raíces y cuando se trataba de hormigas les daba baños de jabonadura abundante para que no les quedaran ganas de acercarse a la planta.
De forma natural sabía perfectamente que una planta sonreía cuando su vida no estaba siendo mortificada por plagas y cuando ellas tal vez gritaban con llanto de auxilio que me traspasaban las entrañas.

Tal vez así me hubiera visto con menos años y aprendiendo de la vida con mi abuela en su casa, donde el jardín tenía un lugar especial y un árbol de jacaranda que estaba en un espacio en forma de trébol de 4 hojas. (Pero a mi mamá no le gustaba cuidar el pelo largo, así que yo siempre lo llevé muy corto)
Es mi abuela la causante de que yo quiera tener el pelo largo y trenzado. Ella usaba una trenza muy hermosa, hasta que las hijas (mi madre y mi tía) crecieron y le dijeron que era mejor, corto y además más práctico… ¡mmmh!

Sí, no es igual a la que está en mi mente, así que pueden tomarlo como eso, mi mente (lo privado) lo que aparece al describirlo, (lo público).
Lo que alguien que conoces te dice y lo que alguien que no te conoce comprende; ahí está esto entre lo que dejamos reflejar a propósito y lo que solo aquel que conoce tu historia y raíces entiende.
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