En los comentarios del archivo, Gryer escribió:
Edely, tus contribuciones son muy apropiadas y enriquecedoras. Veo que fue muy útil que conocieras mi trabajo; encontraste la fuente adecuada para que las cosas sucedan y fluyan de una manera especial.
Por lo tanto, en el siguiente párrafo, me he inspirado en lo que escribiste y me gustaría mucho que avanzaras en esta otra idea, ampliándola como lo has hecho anteriormente.
Nadie avanza hacia el futuro, si no es capaz de tejer entre sus hilos, la propia historia.
Sin dilación, Edely avanzó, percatándose de la idea de escribir a cuatro manos que ella había señalado. Esto era muy diferente a lo que otros autores le habían solicitado cuando las editoriales los presentaban a los escritores fantasmas, bajo el lema: “Usted lo piensa y el escritor fantasma se lo escribe”. Reconoció que esto era diferente y le agrado. Entonces escribió:
Espero que le agraden las metáforas y sea apropiado al seguimiento de su trabajo, agradezco su confianza.

Nadie es capaz de construir el futuro; es algo que puede cambiar de forma drástica. Lo que sí podemos hacer, es edificar puentes, construirlos desde nuestra propia realidad; hacia esos posibles escenarios donde haya modo de anclarlos.
Algunos destrozarán las naves en profundos acantilados, entonces entenderemos que siempre hay un sobreviviente que sabrá cómo nadar hacia la otra orilla. Únicamente confía en aquellos que te han escuchado y creído.
Gryer agradeció y no se volvió a comunicarse por varios días.
Edely esperó paciente, entendió con claridad que ella había cruzado el puente. La hoja en blanco ya no representaba un obstáculo y nadaba hacia aguas profundas o había anclado su nave en un espacio alentador, donde un nuevo capítulo necesitaría, tal vez, de su ayuda.
Debe estar conectado para enviar un comentario.