¿Recuerdas detalles vitales de los pájaros que te han visitado, que han hecho nidos en tus ramas?
sí, te he dicho que los recuerdo a todos, llegan en busca de un lugar para poner sus nidos, se enamoran y se dan mimos entre ellos, han viajado desde muy lejos. Incluso avivan sus trinos con esos recuerdos y las voces de lo nuevo que observaron y escucharon, son divertidos.
No me gustan sus heces y anhelo las lluvias copiosas para que laven mi cuerpo y mis hojas.

¿Qué piensas de los enamorados humanos que llegan y rayan corazones en tu tronco?
No oyen lo que grito cuando lo hacen, no escuchan lo que digo cuando cortan mi corteza… Están buscando pertenencia, en el lugar equivocado.
No soy el ancla de nadie, muy pocos son sabios para darse cuenta de que lo que digan bajo mis ramas les abrirá rumbos inéditos, mostrará a cada uno de ellos, portales a un espacio de libertad y no necesitan herirme para eso.
Debe estar conectado para enviar un comentario.