
Hablando de más colaboradores de las historias que he relatado, se puede hacer una lista de ellos:
Erandi y Zila, Sol y Luna, Dayami y los náufragos, Hora y Painani, Nydam y el maestro, Ave y Estrella, Amin y Sierpe, la lista puede ser más larga, lo interesante del repaso hasta llegar a Sol y Anser es observar qué por razones de simpatía, de clan, de necesidad, o por amor, muchos de ellos lograron, tal como sucede en la vida de cada uno de nosotros, integrarse de una forma especial para lograr un objetivo.
Hay grupos ocasionales y algunos de ellos pese a lo que se diga, se han de separar para siempre y otros no, mientras exista la posibilidad de crear ese diálogo de equipo lo mejor que pueden hacer los humanos es aprovecharlo.
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