¿Qué tanto sentimos que en realidad comenzamos algo cuando lo hemos entrelazado a los hechos y acontecimientos que nos preceden?
Eso es interesante, no soltamos del todo la cuerda que ata nuestros sueños y en ellos se encuentran los escenarios que nos han enriquecido como personas.

Lo vital en todo esto es que, si dejamos atrás a la gente que no sirvió al objetivo, que no valido las riquezas ofrecidas y no encontró un espacio para ser lo que el universo le solicitaba. Es más fácil preparar el viaje.
Ahora bien ¿Cuántas personas realmente se concentran en reconocer lo que han hecho y dejaron de hacer y por qué han procedido de esta manera?
Todas esas reflexiones son necesarias para la siguiente novela o historia corta o larga que ya está plagando de letras e ideas mis días, con la premisa clara de proteger el texto hasta que esté dispuesto para ver la luz y hacer, sobre todo algo útil que sirva al camino trazado.
Así es como lo voy haciendo y les mostraré parte de los elementos y herramientas que llevo en mi maleta de viaje:
En primer lugar, una libreta cercana y una pluma que no haya perdido la tinta es muy útil, observar donde están los asteroides vitales en los días que transcurren el viaje y sobre todo las personas que regresaron o insistieron quedarse para interactuar con el proyecto.
Esto es lo primordial, el viaje ha comenzado….
Saludos lectores.
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