Los cuentos que nos contamos

Bien vamos ahora al desarrollo de la siguiente actividad artística, definitivamente hablaremos de teatro, actuación, o performance, de qué forma nos hacemos con esa idea en una pieza literaria que incluso pueda llegar a convertirse en un guion o pieza teatral.

Desde mi punto de vista el día que quise hacer un guion me di cuenta de que no es nada fácil, le tienes que dar un formato que cuente con reglas aplicables a la industria y que son estandarizadas para la comprensión de los que van a trabajar con eso, es algo que no me resulta fácil, pero hay personas hábiles en ello sin duda alguna.

Incluso puedes soñar con tremendos escenarios, pero si no eres famoso no habrá quien ponga un centavo en tu hazaña, así que dejemos eso para otro momento y hagamos lo que todo escritor (a) haría; imaginar y darle vuelo a la creatividad basándonos en una estructura a la que sera posible ver con la mirada de tus sueños.

Las tres Palomas y el nacimiento de un fascinante momento en la historia.

Eran esos mágicos pájaros los que estuvieron el día de su aparición en la tierra, para la mayoría de la gente esto no es relevante, no sé qué pensaría en concreto nuestro amigo, sin embargo, no era la primera y tampoco la última vez que su aparición lo llevaría a descubrir asuntos vitales en el universo.

El mundo se preparaba para algo que resultaba necesario y como emprendedor y visionario no se iba a perder el espectáculo, analizando que, si la gente no se hubiera percatado de lo que necesitaba, jamás hubiera emprendido una nueva forma de convivencia.

Aquel vetusto edificio que era considerado la casa de una monarca en 1937 se convirtió en un sitio histórico y en él se colocaron los navíos que en un momento de la historia se habían convertido en naves donde astutos y valientes cruzaron el ancho mar.

Un enorme castaño fue quien acogió a las tres palomas, silentes observadoras del suceso; bien es mejor regresar al momento de la aparición de nuestro personaje y esto nos regresa en el tiempo al castaño y el siglo XVII, las tres palomas escuchaban las exclamaciones de Wren, ese hombre era imparable y tenía en mente ágil que era vital y que muchos con el paso del tiempo cambiarían, pero no su astucia y sagacidad para ver lo que el futuro deparaba.

De 1645 a 1948 la mirada del cielo y sus astros sufrió cambios, lo que estaba en un lugar fue removido y colocado en otro, las palomas no se alteraban con todos estos asuntos ya que 303 años son exactamente los números que a ellas las llevaban a seguir el paso del tiempo sin alteraciones, debemos entender que para la magia no hay obstáculos y las palomas no eran precisamente seres escultóricos, eran la viva imagen de la transmutación.

El personaje que da vida a esta historia nos recuerda que no hace falta alterarse con detalles por ínfimos que sean, la vida siempre ha de encontrar el cauce por donde fluye; aquel velero que llevaba té desde China para muchos era la proeza más sorprendente y de no haber sido por los viajes transatlánticos y de circunnavegación el mundo no habría comprendido la necesidad de alentar al poder del tiempo.

Con el tiempo muchos nos hemos preguntado qué fue lo que le dio relevancia a un lugar que pudo ser otro, porque Greenwich describe una línea imaginaria (semicircunferencia) que va del polo Norte al polo Sur, pero es a partir de este meridiano en específico que se establece la división del planeta en dos hemisferios de 180º cada uno: el hemisferio occidental y el hemisferio oriental.

Tal vez las palomas nos puedan explicar este acontecimiento y hacerlo válido para esta historia, sin embargo, la respuesta más simple es el lugar de aparición del personaje principal de este relato, convirtiéndose en un referente para cualquier otro lugar del planeta, de esta forma la distancia de cualquier lugar del planeta tendría a partir de ese momento su referencia en ese espacio que lleva su nombre y a partir de ese sitio determinar la hora de otros lugares del mundo.

Ser el primero en el vasto universo no es cierto, pero lo era para la primera paloma que lanzó una exclamación al verle aparecer y de esa forma decidió que en su sitio de aparición estaría para siempre el grado cero en relación a otros puntos equidistantes a los que se llamó meridianos.

Entonces el clamor de su graznido colocó el preámbulo diciendo: Ares te ha dado la luz, Arietis es tu nombre y tu personalidad inicia el viaje del año solar en el planeta, con Piscis al oeste y Tauro al este, eres y serás el Carnero.

La segunda paloma debía pronunciarse y pausadamente agitó sus alas para evocar su presagio: Meridianos y paralelos miden longitud y latitud, no puedes escapar de esa regla que marca un equilibrio entre el Sol y la Luna, entre el día y la noche, siendo esta sincronía el punto cero sería imposible.

La tercera paloma se dispuso a emitir su sentencia y apuntó con seriedad: Al oriente contarás hacia la derecha, 12 líneas y cada una contendrá una hora; pero al mirar al occidente esas otras 12, a la izquierda, se entenderán con la resta.

Cada meridiano tendrá 15 grados y eso debes difundirlo al mundo entero, ya que 360 entre 24 da por resultado 15, es así y no de otra manera, claro hubo entre los países muchos momentos de discusión poder hacerse del meridiano cero requirió votaciones y una serie de asuntos en los que los seres humanos a veces no se ponen de acuerdo pero al final lo que las tres palomas exclamaron fue tal como lo señalaron.

De esta forma descubrimos quien es el entrañable amigo de la deidad en Los viajeros cósmicos.

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