La mayoría de nosotros convocamos a los amigos para charlar de esos momentos en los que hemos sido felices, aquellos donde encontramos profundas diferencias que se van notando al darnos cuenta que no somos los mismos.

Lo más interesante de todo es que cada persona ha de ver su vida de diferente manera, muchos con nostalgia por lo que se fue, otros con la esperanza de que los tiempos mejores regresen a sus vidas.
Es con eso que construimos historias los que nos dedicamos a esto de relatar lo que somos y hemos sido, para ello es bueno recordar que todas y cada una de las hojas de los árboles vuelven cada tanto tiempo a retoñar pero no lo hacen en la misma rama y en el mismo lugar.
Las nostalgias no nos son gratas a todos, es como querer detener el tiempo y no ver la posibilidad de avanzar hacia algo diferente; por su parte los que ven en la esperanza el anhelo de lo que se fue y desean que vuelva, tampoco es algo recomendable y por supuesto no es una buena herramienta de trabajo para alentar nuevos enfoques.
Entonces, miremos lo que somos, lo que fuimos y lo que construimos con lo que deseamos, depende enteramente de nosotros sin olvidar que también intervienen fuerza que no son de nuestra competencia.
Por tanto, toda experiencia nos dará pauta para redefinir el camino, para valorar lo que se fue sin extrañarlo y ser en la media de lo posible la mejor versión de lo que somos en la visión no de los otros, sino de nosotros mismos.
Photo by Min An on Pexels.com
Debe estar conectado para enviar un comentario.