A veces puede ser agradable conocer lo que el destino nos depara, otras veces en definitiva no es grato y ni siquiera queremos analizar la posibilidad de saber al respecto.
Todo aquello que se programa como parte de una historia para que se convierta en realidad, de un pronóstico, no es lo más adecuado, al final del camino hay una certeza fría donde nada de lo programado es como se previó.
La realidad mediata me alienta para no dejar el espacio y tiempo sin acciones nuevas, sobrellevar la realidad, con ánimo a lo sorprendente, aun cuando los días se repitan, siempre habrá algo que nos ayude a ver la diferencia.
¿Cómo se deshilvana la realidad cotidiana cuando lo que se tiene es un presente que no promete porvenir? Ese delirio nos lo pone al frente la mente y nos deja sin aliento si acaso se lo permitimos.
Volver a sonreír es una de las mejores acciones que tenemos, llegará el dia que estemos sin vida la sonrisa no la podremos preservar, pero si los seres que compartieron con nosotros la vida.

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