Es posible que todo aquello que pensamos se convierta con el paso del tiempo en el aleteo que resuena en la distancia donde nos percibe otro ser humano que tiene la misma frecuencia de onda que nosotros y que es capaz de comprender lo que somos y hemos percibido.
Es entonces que podemos encontrarnos en su mirada, en sus sueños y en todo cuando ha edificado como parte de su proyecto de vida, queda en cada uno de nosotros la posibilidad de comprobarlo o simplemente considerarlos una fatua necedad del pensamiento mágico.